Oh, este es mi decimocuarto post. ¡Cómo vuela
el tiempo! Os he contado mi historia que hoy está acabando con un final feliz. ¡Hoy es el gran día! Me mudo con
Roberto y empiezo mi nueva vida.
Solo hay una cosa que no me deja en paz. Tengo
esta sensación de que algo va a pasar mal. Esta sensasión, la tenía también
aquel día en la playa y entonces ocurieron cosas malas. Pero ahora no quiero
concentrarme en estos malos pensamientos.
Hoy por la mañana Roberto se ha enfadado
conmigo porque le he pregunado a él para qué tiene esa pistola escondida en el
armario. Me ha dicho que por si acaso, para protegernos en nuestra futura vida.
Pero si es así, ¿por qué antes no me había dicho nada sobre esto?
Además, han venido otros hombres que no conozco.
Reberto ha dicho que con ellos también tiene que cerrar algunos asuntos.
Pues,
ya no sé si me dice la verdad... Él se pone muy nervioso cuando le pregunto por
nuestra vida después de la mudanza. Pienso que está ocultando algo...He escuchado por casualidad que Roberto les
ha dicho a estos hombres que tiene que termirar algo que había empezado. Estas
palabras me han sacudido.
Ahora tengo que terminar este post, porque siento que
alguien se está acercano a mi puerta. ¿Será Roberto?
Si todo sale bien, voy a escribir desde mi
nueva casa.
Eh, sí, espero que todo salga bien...
Porque puedo confiar en Roberto...
